martes, 16 de septiembre de 2008


Al oír tu voz mi corazón se calmo,
tus ojos fueron una luz a mi alma,
y tu abrazo una paz interior,
pero al desviar tu mirada todo se turbo
y caí en un caos al no ver tu luz ya nunca mas.

Aun me cuesta entender porque te escapaste, todo iba bien a mi parecer, ¿ estaba sucia tu jaula y por eso escapaste?¿ no te alimente y te enojaste?¿ no te hable?¿¡que hice mal!?

Todo cambio para mi, el saber que ya no estabas me deprimió, extraño el calor de tu mano en mi cuerpo, apoyar mi cabeza en tu tan blando hombro, tus labios rojos tocar mi piel, y escuchar en tu dulce voz mi nombre.

Con amor para Nicolás.
La Maldita.

No hay comentarios: